Orientarse al cliente, ser capaces de conocer las necesidades de nuestros clientes y satisfacerlas es una de las máximas de cualquier empresa. En nuestro caso, hemos sustituido una organización jerárquica funcional dividida en departamentos típica, por una estructura matricial donde toda la empresa se adapta al cliente, en nuestro caso al proyecto.

Los diferentes departamentos van cubriendo las necesidades que el proyecto requiere, al inicio es el departamento comercial el que adquiere el mayor protagonismo seleccionando los proyectos que por su tipo mejor se adaptan a nuestra empresa.

Si el proyecto es aceptado se realiza el trasvase de información del proyecto involucrando a los diferentes departamentos, ingeniería, compras, proyectos etc. Liderado por un coordinador de proyecto se crea un equipo multidisciplinar donde cada miembro del equipo tiene una doble responsabilidad, por un lado su pertenencia a un equipo que gestiona un proyecto y por otro lado su dependencia funcional.

Para conocer y adaptarse a las necesidades del proyecto durante las diferentes fases del mismo se desarrollan reuniones de los miembros del equipo que gestiona el proyecto;  una primera reunión de captación del proyecto, trasvase comercial, lanzamiento del proyecto, reuniones de ejecución (tantas como el proyecto requiera para su ejecución) y por último una reunión de cierre y análisis.

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